lunes, 2 de junio de 2014

En Camisas de Once Varas: Acular.

“Lo que no pue ser, no pue ser y además es imposible” (sí, sí, ya lo sé, puede, usted perdone). Pero… ¿qué es, lo que no puede ser? Pues mire usted, pretender que yo escriba bien después de lo que ha llovido sobre mis espaldas. Pero, además, si después de lo pasado, pudiera tener ganas impresionantes de hacerlo bien –que las tengo-, sería imposible porque me falta la materia prima.

¿Cómo?¿que por qué digo esto? Pues mire usted: no puede ser que un señor escriba correcto, o bien, sobre el campo sin conocerlo, no puede ser que un señor pueda ser considerado como experto en Delibes si, como creo, o no lo ha leído, o no lo ha comprendido. Pero si después de esto, él, parece que tiene buena voluntad, pues yo le digo que es imposible ser experto desde la tranquilidad del escritorio. Hay que salir al campo; pegar la hebra con sus gentes; notar la cellisca en la cara; aunque no se sea cazador, hay que acompañar al que lo es e intentar sentir lo que el cazador siente, coger la esteva y ver lo que es el arado… y la binadera… y gazapear etc.etc.etc., digo: sin todo esto, y mucho más, es imposible ser experto en mundo rural.

Hoy vamos con la palabra:

Acular
LPD p. 68
(...) para soltar la paloma, cerrar la escopeta, tomarla los puntos y acularla a cuarenta metros por el izquierdo.
acular.
 (De culo).
2.
 tr. coloq. arrinconar (? estrechar a alguien)

A una jornada de caza –como muchas jornadas de caza- emocionante, donde no falta ningún ingrediente: cazadero vedado, tortillas saladas, jamón seco… otro nuevo cazadero, bandos de torcaces a esgalla… y como remate una liebre que después de casi pisarla se arranca y sorprende al cazador con la escopeta abierta, éste tiene los nervios tan templados que cierra la escopeta, calcula la distancia para saber si el derecho llega o no para conseguir acularla a cuarenta metros con el izquierdo; después de procesar, en décimas de segundo todo esto, lo que se le ocurre al “experto” es soltarnos lo que más arriba hemos trasladado desde la Cátedra Miguel Delibes.

O sea: el cazador arrinconó a la liebre ¿seguro? ¿no sería que la dejó seca con el izquierdo (caño o cañón) porque con el derecho, pensó, que andaría larga y no la alcanzaría?

Yo, como no soy experto, no sé lo que debería decir, lo que sí sé es que el cazador dejó a la liebre seca, la quedó, la abatió, la cayó, la arrebujó… todo lo que el experto quiera menos arrinconarla, porque estaba en plena naturaleza: no había rincones.

Como final quiero preguntar: ¿la palabra “experto” en Miguel Delibes quiere decir saber manejar el DRAE? “Pos que fácil”. Perdón: pues que fácil.

CUIDEMOS EL LENGUAJE RURAL.



2 comentarios:

  1. Claro, Gaude, la abate, la deja, la revuelca disparando el cañón izquierdo de la escopeta. Se puede tener algún error al interpretar un término, pero es inadmisible que en un glosario, avalado por la Cátedra Miguel Delibes y por el Instituto de la Lengua, sean tan numerosos los errores (de vez en cuando hay algún acierto) y proliferen las sonrojantes barbaridades, que no cometerían ni los menos expertos en Delibes. La existencia de ese glosario en la página web de la Cátedra Miguel Delibes desprestigia a ésta, a la Universidad de Valladolid y a toda institución que lo consiente, aunque sea por error u omisión.

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  2. "En el pueblo de los ciegos el tuerto es el alcalde", debió pensar el ciego al verse rodeado de otros que, como él, no veían. Pero yo creo que le salió rana, y en el entorno de aquellos ciegos, que le rodeaban, había muchos con vista de lince.

    2 de junio de 2014, 16:58

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