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martes, 9 de enero de 2018

Seguimos con nogala y olma. ¿Y van?

Lo primero que, por respeto, debo de hacer, es pedir disculpas a mis colegas y amigos rurales por mis reiteraciones sobre temas y palabras que ellos saben mucho mejor que yo. Al mismo tiempo debo pedirles comprensión por mi insistencia porque… ¿tengo otra opción? No podría acostumbrarme a que las ovejas fueran delante del pastor.

Seguimos.

Cuando son –aproximadamente- las 19 horas y veinte minutos del día 18 de octubre de 2017, oigo que la radio dice:

Buenas tardes. Dice Miguel Delibes -en “El disputado voto del señor Cayo”- que la sombra de la nogala es muy traicionera. Bueno, él pone esta frase en boca del propio Cayo -la sombra de la nogala, que no es la sombra del ciprés-. Pero hay más nogalas en los libros de Delibes, como la de la tía Bibiana en “Viejas historias de Castilla la Vieja” por ejemplo. La pregunta es la siguiente: ¿es que no son lo mismo un nogal que una nogala? ¿Es que acaso no son el mismo árbol? Veamos: biológicamente son lo mismo -estamos hablando, en ambos casos, del nogal como árbol- otra cosa es que, en la Castilla rural, se haya cuidado el lenguaje hasta tal punto que se ha llegado a distinguir entre un nogal normal y corriente y un nogal corpulento de tronco más ancho y hermoso. Y eso es precisamente una nogala: un nogal más hermoso. Podríamos decir, más grandón. Así se puede leer este cambio de género en las obras de Delibes como también pasa, -cuidadito-, con olmo y olma. ¿Esto  qué es? Pues para mí es otra riqueza más del español de los pueblos de Castillla y León que diferencian, por su altura de tronco, entre nogal y nogala.

Como lo primero que hace el “experto” -en temas arbóreos, Delibes y lenguaje rural- son dos preguntas, intentaré responder con mi bajo nivel cultural: sí, el nogal y la nogala son lo mismo. Sí, son el mismo árbol, no le quepa a usted la menor duda, aunque a usted –por su bajo nivel en lenguaje rural- le pareciera siempre que nosotros le cambiamos de género.

A partir de aquí me veo en la obligación –aunque ya sé que el “experto” no lo entiende- de aclararle, otra vez más, por qué los hombres y mujeres rurales llamamos nogala a lo que no es más que un simple -más o menos desarrollado- nogal. De nuevo, ahí voy:

Cuando el nogal está aislado (caso del de “el señor Cayo, o el de la tía Bibiana y otros”), por el hecho de crecer aislados, se aprovechan más de aguas y nutrientes del suelo. Por tal motivo se desarrollan más y más rápidamente. Pero le voy a aclarar un poco más: el mismo nogal puede crecer aislado y, -comparado con su entorno- puede parecer exagerado su tamaño, entonces diremos: ¡vaya nogala! 

Pero vamos con el paso siguiente: ese nogal que, en un momento, nos pareció enorme, le incluimos dentro del conjunto de nogales (nogaleda) y no pasa de ser un nogal más.

Usted -que es más listo que el hambre-, ya se ha dado cuenta de que para ser nogala es necesario que el nogal sea -como usted dice- algo más que hermoso.

Todo lo que hemos dicho para el nogal/nogala es igualmente válido para olmo/olma.

Dicho lo dicho y escuchado lo escuchado, esto queda como sigue:

Nogala.- nogal desarrollado que crece –normalmente- aislado, al lado de construcciones o no.
Olma.- olmo que crece aislado y, comparado con el entorno, es de mayores proporciones.

Pero la misma nogala, o la misma olma, si están incluidos en la nogaleda o la olmeda (campo plantado de nogales o de olmos), no pasarían de ser más que un nogal o un olmo más. Eso sí, diríamos… ¡vaya nogaleda, u olmeda! Según su desarrollo o, simplemente, por su capacidad para impresionar nuestro sentido visual (nuestro ojo).

Podríamos añadir más ejemplos, pero ya está bien de aburrir y querer dar clases a los maestros rurales. Mí clase va dirigida a los “expertos” que estén interesados en aprender.

A continuación os presento lo que, sobre nogala, entiende el “experto” en lenguaje rural. Así lo publica en distintos medios, al parecer, tan expertos como él:

Nogala: En los pueblos castellanos suele distinguirse entre árboles masculinos y femeninos más que por su género por su tamaño. Un chopo, especialmente corpulento y de formas redondas, será una chopa; igualmente un nogal, con una gran copa, ancha y poderosa, será una "nogala". (Investigación de campo)

Supongo que con esta vez ya será suficiente para que los “intelectuales” -en lenguaje rural-, les quede claro que la palabra nogala, olma, peza, canalona (no cacanalona)… no es producido por un cambio de género, sino una exclamación ante lo magnífico según el entorno en el que crecen. No, en los pueblos castellanos saben -por naturaleza- lo que es un nogal, un olmo, un chopo, un pez…etc. Fíjese si lo sabrán, que son ellos los que lo siembran o plantan.

Camporredondo, 20 de octubre de 2017

sábado, 9 de diciembre de 2017

Palabra olvidada

Restranco

Suena el teléfono. Maribel atiende la llamada. Es su hermana la que llama "(…) ¡ay hija, no me queda ni un restranco!"

 Me cabrea que una de las palabras que más habré usado, sobre todo escuchado, -por aquello de que carecíamos de casi todo-, se me haya escapado sin incluirla en el “Diccionario de Camporredondo”. 

En este mundo rural, esto es…

Restranco.- Porción mínima de la cosa. “¿Tienes perejil?, ¡ay hija, no me queda ni un restranco!". Es lo mismo que decir: no me queda ni pizca, mieja (miaja), no me queda nada.


Pizca sí la recoge el DLE, sin embargo restranco, que -en este mundo rural- significa lo mismo que pizca, no es tenida en cuenta.

Camporredondo, 5 de diciembre de 2017.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Orillar

Entre las palabras que, en su momento, recogimos en el “Diccionario de Camporredondo” ya figura esta palabra. Porque no pensamos que la palabra orillar se encontrara en peligro, creí que con decir… ORILLAR.- Acercarse demasiado a la orilla” sería suficiente para darle el significado rural que pretendíamos. Ése era nuestro propósito.

Al decir "acercarse demasiado a la orilla", estábamos pensando en el carro circulando por la carretera polvorienta (carro y carretera polvorienta sí que han desaparecido) y en cómo, al arrimarse la rueda del carro al borde (orilla) de la cuneta, la rueda se hundía y el carro volcaba. Éste es el sentido que le dimos. Indudablemente, como veremos más adelante, la palabra orillar tiene un sinfín de acepciones, motivo por el cual hoy nos decidimos a profundizar un poco más.

Aproximadamente a las 19 horas y treinta minutos de hoy, 22 de noviembre de 2017, y escuchando un programa sobre el campo, habla el “experto” en lenguaje rural para aclararnos lo que significa la palabra orillar.

Oigo, y escucho, en la radio:

Buenas tardes. El miércoles pasado hablé del adverbio orilla, tan empleado por los mayores en Castilla y León. El de hoy es un verbo, el verbo orillar. De la misma vitalidad, creo yo, que la palabra del último programa. Leo en Delibes, que nos cuenta que el señor Cayo dio un rodeo para orillar los escombros. Vuelvo a leer esa misma palabra en “El hereje”  cuando dice que “después de orillar los bogales del camino -conforme a su experiencia-, el carruaje se detuvo ante la puerta de la parra junto al pozo. Orillar; es decir dejar a un lado, rodear. Es palabra esta que enriquece nuestro español, eso no cabe duda. Es palabra que, como tantas otras, deberíamos de seguir empleando. Olvidemos tanto anglicismo y palabras de fuera y mantengamos muestras viejas palabras de Casilla la Vieja como la de hoy: orillar.

Visto desde la perspectiva que acabamos de teclear, parece que debemos entender que la palabra orillar sólo nos sirve cuando queramos rodear los escombros y bogales por la incomodidad o el riesgo que implica intentar ignorarlos.

Indudablemente, si sólo pensamos en la palabra orillar como palabra rural y en el sentido que le da el “experto”…, ocurre como cuando yo la incluí en el Diccionario de Camporredondo: flaco favor la hacemos. Desde ese punto de vista el comentarista de la radio, y yo en el diccionario, parece que tenemos razón: habría que agradecernos que la tengamos por palabra en peligro de desaparición. Pero es que la misma palabra, orillar, tiene muchas más acepciones.

 Veamos:

Orillar: acercar a la orilla. Orillar: eludir, dar de lado un problema. Orillar: soslayar una dificultad. Orillar: reforzar el borde de una tela. Orillar: esquivar cualquier obstáculo. Orillar: dejar de lado lo que estás haciendo y dedicarte a otra cosa… en fin, echadle hilo a la cometa porque hay para dar y vender sinónimos de la palabra orillar. Repetimos que, si a la palabra orillar la encuadramos dentro del entorno del carro (cuneta, bogales, etc.) podemos decir que ya ha desaparecido por falta de carros, pero ahora hay otro tipo de vehículos que necesitan tener cuidado con no orillarse porque pueden volcar en la cuneta, atascarse en el lodo, o romper los bajos en los bogales. O como me ocurrió a mí, en mis años jovencitos, que por orillar la yunta con el arado al brocal del pozo, uno de los machos cayó dentro. Por cierto, la palabra bogales nunca la oí hasta que leí a Delibes y, parece ser que se refiere a terrenos con piedra a ras de tierra o muy somera (lo desconozco).

Resumiendo, la palabra orillar, en la narrativa de Delibes, tiene el mismo futuro que la recogida en el Diccionario de Camporredondo: ni hay carros para que orillen bogales o vuelquen en la cuneta, ni Señores Cayo para orillar escombreras. Sin embargo la palabra orillar seguirá usándose: así lo espero y deseo. Ah, y permitidme que de mi opinión: algunas opciones de la palabra orillar son estrictamente rurales, otras no. Así lo demuestran nuestros diccionarios desde el siglo XVIII al XXI.

Y ahora, orillamos la palabra orillar para seguir con otras cosas.



Camporredondo, 25 de noviembre de 2017


lunes, 27 de noviembre de 2017

Otro grupito

Posiblemente entre el grupito de palabras de hoy se nos cuele alguna repetida: prefiero cien repetidas a una olvidada.

Muy escuchadas las de hoy desde mi más tierna infancia, en las tertulias de cantina que formaban en las noches de invierno los mayores de mi pueblo jugando al tute, la brisca, el mus, etc.

Ahí van:

PUCHERO ENFERMO (oler a). Se dice cuando el asunto tratado puede tener trampa o encerrar algún riesgo. “Ten cuidado: huele a puchero enfermo”. Era como decir, ten cuidado que no es lo que parece.

En algún lance del juego, el jugador que seguía la jugada y le tocaba asistir podía -ante la desconfianza sobre la jugada de su predecesor-, decir o pensar: me huele a puchero enfermo (esto tiene trampa).

El DLE recoge “puchero de enfermo” que, aunque parezca igual no es lo mismo. El puchero enfermo es el puchero que puede ser perjudicial aunque parezca muy apetecible. Todo lo contrario del puchero de (o para) enfermo que, siempre, lleva garantía de salubridad.

QUITARSE LA ALBARDA A COCES.- Se dice del considerado tan bruto que hace como haría el burro que pretende quitarse la albarda a coces, sin ver que es tarea imposible. “Es de los que se quitan la albarda a coces”.

Cuando el jugador, compañero de equipo, hacía una mala jugada, el otro, a veces, solía comentar a los mirones: éste es de los que se quitan la albarda a coces (era lo mismo que llamarle burro).

RAMALEAR.- Obedecer con docilidad al ramal. También se dice cuando el animal sigue con docilidad las órdenes del que le dirige, lleve o no ramal. “Ramalea muy bien”, también se dice de la persona dócil.

En la tertulia que solía seguir a la partida de cartas, a veces hablaban de la docilidad de alguno sus animales de tiro… de la oveja chocha, etc. Decían: ramalea muy bien, es muy dócil.

REDE.- Entramado de cuerdas: red. También cercado que se hace con las teleras en el campo para encerrar el rebaño y estercolar el terreno de forma directa, cambiando la rede según interés. El abonado del terreno de esta forma -por el movimiento de la rede- se llamaba trascolar.

No recogida en el DLE.

RISCAL.- Sitio donde hay muchos riscos. Parte del páramo cuya superficie son grandes rocas formando bloques anclados. Si es un lenar (piedras con acanaladuras y/o agujeros) es difícil y peligroso caminar por él. "Ayer encontré la oveja que me faltaba: en el riscal del camino del monte se había quedado enriscalada".

TARABILLA (coger la).- repetir constantemente sobre la misma materia sin darnos cuenta de que llega a ser molesto. “Ha cogido la tarabilla con que… y no calla”. >Pichicharra, manía… > se dice por comparación con la tarabilla de la carraca, o del molino.

TRASTABILLAR/TARTALEAR.- Caminar con paso irregular, inseguro, haciendo eses o vacilando en la dirección que desea seguir. También tartamudear.

TORTOLEAR.- Imitar el arrullo de la tortolilla (palomilla, tórtola). También se dice de los muy enamorados: andan tortoleando.

TRÍQUILI CAMPANA (cada). Se dice de aquello que ocurre sin tiempo determinado, en cualquier momento, cuando menos lo esperas; o sea que ocurre… “cada tríquili campana”.

No recogida en el DLE.

VEREDA.-Vía pecuaria de servicio que no superaba 25 varas de anchura. A veces también se le llamaba camino de carne ya que unía dehesas con el pueblo por donde desplazaban a los animales para abastecer las carnicerías.

VOLEO (tirar a).- Tirar o lanzar sin apuntar, sin tomar precauciones. “Tiré a boleo”.

VOLEO (sembrar a).- Sembrar esparciendo la semilla a puñados lanzados al aire.

ZANGULUTEAR.- Moverse una cosa de un lado para otro. Ir y venir una persona sin ningún provecho. >zascandilear.> Zangolotear. “Siempre anda zangulutiando”. (Zangoloteando).

El DLE recoge zangolotear.


Camporredondo, 21 de noviembre de 2017

viernes, 17 de noviembre de 2017

Orilla

Permitidme, amigos de “La Pizarra de Gaude”, que así, "a vuela tecla”, os muestre mi sorpresa ante lo que acabo de escuchar y después –ante mi incredulidad- leer. 

Escucho en la radio que quieren aclararnos lo que significa la palabra orilla en la narrativa de Miguel Delibes. ¡No puede ser! Me dije al escuchar que un “experto” nos lo iba a aclarar. Pero sí, sí, habló y nos lo aclaró.

Os puedo asegurar que si a mí me hubieran preguntado por una palabra que por lo usada -desde tiempo inmemorial- no estuviera en trance de desaparecer (ni siquiera en desuso), y que, además, todo el mundo entendiera, entre las primeras hubiera estado orilla.

No dando crédito a lo que mis pabellones auditivos recogen, recurro a todos los diccionarios que la Real Academia Española ha editado. Allí está la palabra con los mismos significados que siempre tuvo como adverbio de lugar que, creo (de esto no me hagáis mucho caso, ya sabéis que la academia no es lo mío) es:

Diccionario de Autoridades,  año 1726-1739.
A la orilla. Phrase adverb. que vale cercanamente, o con immediación. La.t Ad. Apud. QUEV. Mus. 5. Xac. 10.

Diccionario de la Lengua Castellana, año 1791.
A LA ORILLA. mod. adv. Cercanamente, ó con inmediacion. (he transcrito).

Diccionario de la Lengua Española, año 2014.
 a la orilla
1. loc. adv. Cercanamente o con inmediación.

En estos diccionarios, en boca de mis abuelos, y en boca de este abuelo y su entorno, la palabra orilla sigue usándose con el mismo significado de siempre. Así la usamos:

Junto al pino (orilla del pino). Cerca de la pared (orilla de la pared). Al lado de la fuente (orilla de la fuente). Próximo a mi casa (orilla de mi casa). Al lado de la cuna (orilla de la cuna). Al lado del sofá (orilla del sofá). Cerca de La Cibeles (orilla de La Cibeles). Junto a la pata de la mesa (orilla de la pata de la mesa)… etc. etc. etc. y todos los "etecés" que usted quiera.

Después de mostraros mi sorpresa, sólo me queda preguntar: ¿en la ciudad (los nuevos urbanitas) creen que la palabra orilla está en peligro? ¿No la usan? ¿suena raro? de momento parece que no la conocen demasiado. 

Bueno, pues no, la palabra orilla (así lo creo) no está en peligro, ni creo que necesite (salvo alguna excepción) de ninguna aclaración para comprender su significado. Si después de ver y escuchar que los paletos la usamos como siempre, recurrimos a los diccionarios desde que existen y la recogen como la usaban y la usamos, lo que quizás haya que aplicar aquello de… “¡oigaaa! ¿es la jefatura de tráfico? Es que mire, voy por la autopista... "2017" y todos los coches me vienen de cara, circulan en dirección contraria, tomen medidas urgentes porque existe peligro de que choquen de cara conmigo”.

Bueno pues… os digo que aquí, orilla de la ventana que estoy, me aso de calor a pesar de que fuera hay tres grados; y es que el sol le pega… ¡cómo le pega! Y eso que no está orilla.

Camporredondo, 16 de noviembre de 2017


jueves, 9 de noviembre de 2017

Ayer (hoy es 6 de noviembre de 2017)


 Ayer a las 7:58 · 

...se hallaron cadáveres de liebres desnucadas por la violencia de la pedrea (Aventuras, venturas y...) Pedrea: combate a pedradas.

Lo que acabamos de leer lo encontré -en FACEBOOK- esta misma mañana.

Porque no me cuadraba con lo que Delibes escribe en “Aventuras venturas y desventuras de un cazador a rabo” acudí al libro, lo abrí por la página 25 y dice lo siguiente:

 “… explicación: el terrible pedrisco que azotó a este término a mediados de agosto, cuyos granizos –del tamaño de huevos de paloma- arrasaron la fauna menor y media hasta el punto  de que en las tierras desguarnecidas aparecieron cadáveres de liebres desnucadas por la violencia de la pedrea. (…)”.

Al leer -lo ya leído- me di cuenta de por qué no me cuadraba y pensé ¡coño! ¿por qué no coges el  DLE y consultas? Y consulté, no era necesario, pero consulté. Aquí os muestro el resultado que nos aclara nuestras… ¿dudas?:

pedrea
1. f. Acción de apedrear o apedrearse.
2. f. Combate a pedradas.
3. f. Pedrisco, granizada.
4. f. coloq. Conjunto de los premios menores de la lotería nacional.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
¿Está claro? Parece que sí. El autor leyó “Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo”,  buscó pedrea en el Diccionario de la Real Academia Española y, quizá acuciado por la prisa, no se dio cuenta de que las liebres no murieron en un combate a pedradas (las liebres que yo conocí jamás se apedreaban) si no como consecuencia de una enorme granizada (pedrea) del tamaño de huevos de paloma.

Claro, ahora me explico por qué no me cuadraba. Pensaba yo -pobre de mí- ¡mira que habré visto liebres luchando en mi  larga vida pastoril!... pero nunca las vi luchando a cantazos (pedradas). Y claro, Delibes habla de las liebres que había desnucado la granizada (pedrea: pedrisco, granizada).

Bueno y, aclarado esto, parece que me quedo más tranquilo: las liebres no combaten a pedradas. ¡UF!
Una curiosidad para el que no lo haya visto: cuando las liebres combaten parece que boxean. ¿Quizá es su forma de boxear?  Lo que es cierto es que… ¿Lo veis? No se apedrean.

Puede verse de forma más gráfica, en este vídeo de liebres boxeadoras encontrado en YOUTUBE. https://www.youtube.com/watch?v=39j3x9zUYGU
Camporredondo, 6 de noviembre de 2017



miércoles, 1 de noviembre de 2017

Nuevas golosinas

A medida que vamos avanzando siguen asomando por la azotea palabras que creemos viejas o que, en nuestro deseo de que no se pierdan más de las ya perdidas, deseamos asegurarlas en nuestro humilde blog. Así seguimos recogiendo más y más palabras que creemos en peligro, bien porque ya no se oyen, o porque creemos que se usan poco.

Y aquí estamos una vez más, engolosinado en un tema que nos atrae, nos anima y nos ilusiona.

ENGOLOSINADO.- Fuertemente dominado por el deseoso de algo que nos satisface. > Obstinado, emperrado.
Participio del verbo engolosinar.

ENRASAR (el cielo).- Quedar limpio de nubes el cielo que estaba encapotado. (Ha aclarado, ha enrasado, el cielo está raso decíamos cuando el cielo quedaba despejado de nubes.

ENRISCALADO (de riscal).- Quedar, el animal, atrapado por una pata entre las grietas o agujeros del riscal.
Cuando se notaba la falta de una oveja en el rebaño y el pastoreo había transcurrido por zona de riscales, lo primero que decíamos: seguro que se ha quedado enriscalada. Muchas veces era cierto.
No recogida en el DLE.

ENTERITO/A.- Palabra –otrora al menos- para confirmar que aquello de que se habla está entero. ¿Está entero? Enterito se respondía si la cosa aludida estaba completa.

Una vez más observamos que nuestro diccionario (DLE) necesita acudir a países ultramarinos  para justificar una palabra que –entre nosotros- siempre existió. Ved por qué lo digo:

enterito
Del dim. de entero.
1. m. Arg., Chile y Ur. Prenda de vestir de una sola pieza, generalmente femenina o infantil, que consta de cuerpo y pantalón.

2. m. Arg., Chile y Ur. Prenda de vestir unisex de una sola pieza, que consta de pantalón con pechera y tirantes sujetos en la espalda.

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ENTERIZO.- Decíamos cuando, por algún motivo especial, el cuerpo se quedaba rígido. (¿Qué le ocurrirá?, parece un palo, camina como enterizo). El DLE la recoge como entero, de una sola pieza. Podíamos decir que es lo mismo, pero no. Para el DLE es un solo cuerpo, y en lenguaje rural decimos que es un solo cuerpo que, además, está rígido, porque si no sería enterito, palabra recogida anteriormente.
enterizo, za
1. adj. entero.
2. adj. De una sola pieza. Columna enteriza.
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ESPIGAJO.- Planta (yerbajo) indeseable, de la familia de las gramíneas, muy perjudicial en agricultura. En el mundo técnico se conoce como bromo. El espigajo, en otro tiempo, era suprimido mediante la escarda, pero hoy -con el uso de los herbicidas- es más difícil su erradicación por ser de la misma familia que los cereales. Suele solucionarse bien por medio del barbecho, o cambiando de cultivo. Es planta muy invasora. 
No recogido en el DLE.

FORRARSE.- Palabra asociada a la riqueza. “Le salió bien el negocio y se forró”. “Está forrado, es muy rico”. Podríamos asociarlo con el que se vistiera (forrara) con billetes de curso legal.

FRIOR.- Palabra muy antigua que significa frío. >Antónimo de calor. 
Es curioso observar como en el tomo III del Diccionario de Autoridades (1732) ya figura como palabra antigua y, sin apenas usarse, aún la recoge el DLE actual. Digo sin apenas usarse, porque queda claro que, si la recogemos aquí, es porque alguien la usa. Nosotros la usamos -poco pero la usamos- y, porque nos llama la atención, la recogemos. ¿Por qué calor sí, y frior no?
frior
Del lat. frigor, -ōris.
1. m. desus. frío.
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GAZNÁPIRO.- Simple, bobalicón. Se emboba, se encanta ante la cosa más insignificante.

GÉBENA.- Planta Anual de flores amarillas, muy abundante y perjudicial en sembrados. 
Dicho: “estar más loco que una gébena”. Desconozco por qué se dice. Quizás sea porque se cría en los sitios más inverosímiles: es muy silvestre. 
Planta que el DLE  recoge como jaramago.

GOLONDROS (meterse en). Meterse en aventuras inútiles y o peligrosas. “No me metas, o te metas, en golondros”.
Suele, o solía emplearse siempre que alguien te viniera con algún canto de sirena.

GUISANDERA.- En los pueblos era la persona encargada de guisar, o dirigir el guiso, en los acontecimientos especiales (bodas… etc.). También se aplicaba a toda persona que guisaba para la casa. “¿Quien ha sido la guisandera?” Se decía cuando había motivo para la felicitación por lo guisado.

HALDADA.- Cantidad de cosa que cabe en el mandilón de la mujer. “Mete una haldada de leña para la lumbre”. “Echa una haldada de paja al burro…”. “Mete una haldada de burrajo y enciende la gloria”…
haldada
1. f. Lo que cabe en el halda
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JUNQUERA.- Grupo o conjunto de juncos agrupados en un mismo cepellón.
El terreno donde abundan las junqueras es el junqueral. También se usaba la palabra juncaral para referirse al terreno poblado de junqueras.
El DLE recoge la palabra como junco.
junquera
1. f. junco (‖ planta juncácea).
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MANTA (sembrar a). Sembrar de forma que la semilla quede esparcida de forma lo más regular posible, sin asurcar la tierra.
Para sembrar cereales la semilla se esparcía lo mismo que para la siembra a surco: a mano, con la sembradera al hombro. En el caso de zanahorias, achicorias, etc. en el caso de sembrar a manta solía hacerse con bote agujereado para lo que había verdaderos especialistas.

MESMO.- Igual que mismo. “Hoy lo mesmo que ayer”. “Así mesmo, de esta manera”.

PAPORRETA.- Se dice de la masa blanda e insustancial de cualquier cosa.
Los niños hacíamos paporretas removiendo el agua del charco mezclándolo con tierra arcillosa hasta que espesara. A hacer paporretas también le dábamos el nombre de hacer puchas. También se decía cuando una fruta se marrotaba y se hacía eso: paporreta.
Aunque en el pueblo -desde tiempo inmemorial- usamos la palabra paporreta, volvemos a cruzar el “charco” hasta El Perú donde -aunque con otro significado- la sitúa el DLE:
paporreta
De papo1.
1. f. despect. Perú. Repetición mecánica de lo que se ha aprendido de memoria sin entenderlo o entendiéndolo a medias.
de paporreta
1. loc. adv. Perú. de memoria (‖ apoyándose en el recuerdo). Aprender de paporreta.
2. loc. adv. Perú. Con poca o ninguna conciencia de lo que se dice. Hablar de paporreta.

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PASTRANA/O.- Se aplicaba al embustero/a.
El DLE la recoge así:
pastrano, na
La forma f., del lat. vulg. *pastoranea 'conseja de pastores', der. del lat. pastor 'pastor'
1. adj. Burdo o mal hecho. Letra pastrana.
2. f. Mentira fabulosa.
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PILONGA.- Insulto de… menor nivel. ¡Anda tontorra, castaña, bobalicona, pilonga…! cuando se dirige a la mujer.
El DLE le da significado diferente.

PIROLO (estar).-Estar borracho, estar mareado por el vino… etc.
No la recoge el DLE.

PIRULINDO/A.- Se decía de todo aquel/ella que empezaba a descollar y presumía de ello. (¡Mira qué pirulindo/a va!).
No la recoge el DLE.

Camporredondo, 27  de octubre de 2017

miércoles, 11 de octubre de 2017

Sigamos un rato más


El verano se acerca, el cereal comienza a darse, en la era se oye el golpeteo del mazo de los trilleros sobre los pedernales. El griterío de la chiquillería –las vacaciones ya están ahí- se oye por el pueblo y su eco se escucha en el contorno de Camporredondo. Pero mal deben de andar las relaciones entre ellos porque oigo que uno dice a otro: ¡pos ahora te desajunto, no quiero que vengas conmigo!

Otra palabra que hace algunos decenios que no oigo es: descapuchar. Me parece lógico si tenemos en cuenta que por estos confines, hoy, se siembran muy pocos gabrieles. Además de que no sería muy rentable descapuchar. Ahora –por su baja rentabilidad- se dejarían perder los capuchos.

Una palabra más que no está mucho al uso -o eso me parece- es descollar.

Desde que nuestros abuelos fueron abandonando este valle de lágrimas, y sus nietos fueron adquiriendo cultura académica, otra de las palabras que no se oyen es diquiá.

La palabra –dispensa- tenía un solo significado, siempre el mismo, ¿por cuál ha sido sustituida?

La palabra –dir- hace más tiempo que desapareció, pero en nuestros oídos aún resuena la voz de nuestros mayores.

La palabra domar parece, a mí me lo parece en este momento, que sólo se refiere a la doma (amansamiento o dominio) de alguna bestia salvaje o semi salvaje.

Enaguachar no puedo decir que fue palabra muy usada, pero lo que sí es cierto es que hoy no la oigo nunca.

Así que sobre este grupo de palabras, que creemos en trance de desaparecer, haremos algún comentario a continuación. Después, si el tiempo -y la máxima autoridad- lo… permiten, vendrán otras.


DARSE.- Marchitarse, ceder, entregarse “Parece que cede, ya se va dando”.
Ejemplos de darse en el mundo rural: se dice darse al hecho de que el cereal vaya cambiando de color, ir madurando, “¿qué tal va la cebada?” “Ya se da, en pocos días echo a segar”. “Tienes que regar aquellas remolachas, que ya se dan” se decía cuando por falta de humedad se ponían lacias. El trigo se da y casi no ha espigado. A esto va encaminado el darse al que me refiero. Hay otras muchas acepciones que el DLE recoge.

DESAJUNTAR.- Expulsar a uno de la cuadrilla de amigos.  “Ya no te ajunto” “vete que no te ajuntamos” decía el niño cuando las relaciones se deterioraban con el amigo: “pos ahora te desajunto”.
Era ésta una frase muy empleada siempre que, por cualquier circunstancia, se creaba tensión entre dos niños, o entre la cuadrilla y uno de los componentes. Era como decir, ya no eres mi amigo, no quiero jugar contigo. Fuera del mundo infantil nunca la oí.
El DLE recoge como: apartar, desunir, desdoblar.

DESAUGUE y DESAGÜE.- Método, o sistema, para eliminar el ahogo. 2º Método, sistema o conducto por donde se eliminan líquidos.
Desaugue fue palabra muy usada en el mundo rural. Aún se oye entre personas mayores… y no tan mayores.
Creo que la expresión rural también debería ser admitida en el mundo llamado culto porque, a ver: si algo –alguien- por cualquier motivo ajeno al agua se está ahogando… por atragantamiento por ejemplo ¿cómo le llamaríamos al método para de desahogarle? Si por el contrario es quitarle el exceso de agua parece muy correcto que le apliquemos des-agüe: quitar el agua.
Desahogar=quitar el ahogo. >desaugue
Desaguar=quitar el agua. >desagüe.
De todas maneras ya he dicho que en el mundo rural aún se usa desaugue.
El DLE recoge desagüe.

DESCAPUCHAR/escapuchar.- Arrancar el garbanzo con su vaina (capucho) de la mata. También se dice del hecho de recoger capuchos del suelo. >Escapuchar. Recoger capuchos.
En los tiempos en que “no llegaba la sal al agua”, no podía perderse ni siquiera un garbanzo. Por ello se acudía al terreno donde se hubieran recogido los garbanzos y, así como se acudía al rastrojo para recoger la espiga caída, se acudía al garbanzal -ya acarreado- para recoger el capucho caído.
No recogida en el DLE

DESCOLLAR.- Se usaba para decir que aquel/la comenzaba a sobresalir. (¡Ya comienza a descollar!).
Normalmente se usaba cuando el/la joven pasaban de la adolescencia al mundo adulto. “Ya va descollando, se decía”.

DIQUIÁ.- De aquí a… “De aquí a un rato vamos”. “diquiá un rato vamos”.
Diquiá, cualquiá, siquiá… igual que: de aquí a, cualquiera, siquiera, etc.
Aún se usan éstas, y otras palabras similares, entre la gente mayor.
Palabra que no recoge el DLE.

DISPENSA.- Lo mismo que despensa: espacio dedicado a las viandas y útiles de cocina.
Y digo yo: ¿no es posible que se aplicara la palabra dispensa porque el cuarto nos dispensaba todo lo necesario para la cocina? ¡Vale, vale! sólo he preguntado si existe esa posibilidad... Lo que sí es cierto, es que nuestras abuelas (siglo XIX) ya usaban la palabra dispensa.
El DLE recoge la palabra despensa con esta acepción.

DIR.- Lo mismo que ir. “…Que no vayas, que no debes dir…” decía un señor de mi pueblo.
Es un prefijo formado por las sílabas “de” e “ir”. ¿Será eso? Se me acaba de ocurrir.
Por supuesto, no lo recoge el DLE.

DOMAR.- Deformar, doblegar, ceder… “¡cuidado, se está domando la viga de carga!”.

ENAGUACHAR.- Añadir agua adulterando otro líquido: leche, vino etc. >Aguachar, aguachinar.

Camporredondo 6-10-2017