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lunes, 30 de enero de 2017

Tazado

Es este otro de los archivos que encuentro. Archivos que, vaya usted a saber por qué, un día no salieron a la luz. No obstante, y a pesar del tiempo transcurrido, sigo manteniendo lo que entonces teclee y que, fiel a lo dicho, hoy no quiero ampliar.

Tazado
D1C p. 178
No me preocupó el asunto, pero apenas me metí en el pinar, un
tazado que andaba a la miera me vino con el mismo cuento. Luego me lo volvió a repetir una cuadrilla que estaba escavanando. Me llegué a los majuelos y me puse a manearlos con calma.
tazar.
(De retazar, por derivación regresiva).
1.
tr. Estropear la ropa con el uso, principalmente a causa del roce, por los dobleces y bajos. U. m. c. prnl.
2.
tr. desus. Estropear o destrozar haciendo cortes o mordiendo.
Tazado:
Cascote pequeño que sirve para coger la resina de los pinos. Por extensión, persona que realiza esa labor. (Investigación de campo)


Vosotros sabéis que aquello que ignoro lo pregunto; aunque muchas veces no encuentro aclaración a mis dudas. Dudo que, en esta ocasión, vaya a obtener respuesta. Pero, por si acaso, allá va la pregunta: ¿qué quiere decir Delibes (según Cátedra Miguel Delibes, que es donde he encontrado lo que acabamos de leer) cuando dice que un tazado andaba a la miera? ¿Es posible que pueda decirnos que era un cascote que sirve para recoger la resina de los pinos y que, por extensión, se aplica al que realiza la labor de resinero? Hombre, la verdad es que a mí, que ya sabéis que no me sobran las luces, me cuesta creerlo. Pero por lo leído en Cátedra Miguel Delibes, y sus diccionarios afines, es lo que se desprende.

Pero pienso: ¡joder! si el “experto” en Delibes dice lo que dice, y si Cátedra Miguel Delibes lo publica, Fundación instituto castellano y leonés de la lengua lo edita, ediciones Cinca también lo edita, fundación Miguel Delibes lo apoya, el periódico El Norte de Castilla también, la Excma. Diputación provincial de Valladolid hace posibles las charlas que se vienen prodigando por estos pueblos de Dios, el diario ABC admira las palabras descubiertas por el doctor cum laude en ciencias de la información -que es su autor- y hasta el Ministerio de Cultura hace posible que se propague, en forma de charlas, por colegios e institutos… ¿puede venir un paleto, con su título de "desertor de la esteva y la cayada", a decirnos lo que es un tazado? ¡Hombre, sería el colmo!

Empero, este humilde paleto está en su derecho de decir lo que interpreta sobre lo que Delibes dice. Y lo que interpreto, es lo que sigue: Delibes dice que el hombre que andaba a la resina era un hombre  mal vestido, con la ropa raída (tazada) por el uso. Hasta el hombre puede ser un hombre roto por el esfuerzo, un poco raído ya por el trabajo y los años… en fin, un tazado. ¿Que no es así? pues perdón, pero lo que sí os puedo asegurar es que el tazado no es un cascote, ni en el cascote se recoge la resina, sino en el pote y en el plato. No, en el plato de la sopa no, en el de la resina, como el de la foto.

Hace unos días, encontré que un internauta buscaba el significado de una palabra que había encontrado en la lectura de una obra de Delibes, y la encontró en Cátedra Miguel Delibes. Me dio pena el señor, que se mostró agradecido, cuando el significado encontrado era otro de tantos disparates que he denunciado en “La pizarra de Gaude. Ni es el momento, ni creo que debo desilusionar a nadie, por tanto como la palabra ya fue tratada en su momento, y posiblemente volvamos sobre ella en otra ocasión, aquí lo dejamos.

Digo esto, porque hoy tenemos otra de esas palabras que, cuando son manipuladas por el inculto rural, pasan a significar aquello que nunca significaron (¿será otro descubrimiento?) pero que son aireadas, y admiradas, por aquéllos que no distinguen el pino resinero del nogal o de la olma.

Volvamos a la entrada:

Tazado: Cascote pequeño que sirve para coger la resina de los pinos. Por extensión, persona que realiza esa labor. (Investigación de campo)

Esto está recogido en Cátedra Miguel Delibes y también publicado en “Diccionario del castellano rural en la narrativa de Miguel Delibes”, editado por Instituto castellano y leonés de la lengua, y por ediciones Cinca.

Gracias al “experto” en Miguel Delibes, descubrimos que el “tazado” resinero, se ha convertido en un cascote pequeño que sirve para recoger la resina de los pinos.

Aparte de repetir lo que ya dijimos en “El resinero” (ver “La pizarra de Gaude”), acompaño los dos cacharros que, al menos en Tierra de Pinares (donde algo de miera se producía…) desde finales del siglo XIX y hasta los años setenta del siglo XX, se han usado para recoger la miera. El pote, como ya sabéis, para recoger la resina en la base de la entalladura, en la cara del pino; y el plato (así se llama el “cascote pequeño”) que sirve, por su mayor diámetro, para recoger la resina de los pinos que por su inclinación, o malformación, no permiten clavar el pote para recoger la miera.

Y vamos con la fotografía:

Pote y plato.  En estas mismas vasijas el resinero recogía el fruto de su esfuerzo:
la resina. Hoy forman parte de la colección de herramientas del resinero a las que
tanto cariño y respeto tengo.
Nota al autor del glosario de la cátedra y “diccionarios “en la narrativa de Miguel Delibes": como usted puede comprobar (se lo puedo mostrar cuando usted mande) un cascote es un trozo desprendido de un todo, y puedo asegurarle que los platos rotos no le servían al resinero. Pero ya el colmo es que trate usted a los jóvenes resineros, que lo eran a partir de los 14 años, incluso antes, como tazados, viejos, raídos… Puedo asegurarle que los había fuertes como robles. Sí, es cierto, el enorme esfuerzo que requería el oficio acababa por hacer de ellos, a edad muy temprana, unos tazados: hombres, más que viejos, envejecidos.

Abrazos y mis mayores respetos a todos los resineros, tazados o no, allá donde estén.

Y mi nota al final: en los pueblos, que es donde se nutre de palabras rurales Miguel Delibes, cuando el borde de cualquier prenda de vestir, ya sea pantalón, chaqueta, vestido, cuello o mangas de camisa... por el uso se deshilachaba, se rompía, se decía que estaba tazado. Esto ya lo decían mis abuelas en el siglo XIX, de manera que Delibes se refería al tazado que andaba a la miera como el resinero que llevaba su ropa raída: TAZADA.

No quiero dejar sin mostraros dos formas de interpretar la narrativa de Miguel Delibes:

Tazado
D1C p. 178
No me preocupó el asunto, pero apenas me metí en el pinar, un tazado que andaba a la miera me vino con el mismo cuento. Luego me lo volvió a repetir una cuadrilla que estaba escavanando. Me llegué a los majuelos y me puse a manearlos con calma. 
tazar.
 (De retazar, por derivación regresiva).
1.
 tr. Estropear la ropa con el uso, principalmente a causa del roce, por los dobleces y bajos. U. m. c. prnl.
2.
 tr. desus. Estropear o destrozar haciendo cortes o mordiendo.
Tazado:
 
Cascote pequeño que sirve para coger la resina de los pinos. Por extensión, persona que realiza esa labor. (Investigación de campo)

La que acabáis de leer es una forma de servirse su autor (J. Urdiales Yuste) de la obra del escritor, sin importar más allá de que nos sirva para medrar.

A continuación transcribo lo que el autor de "En torno a las palabras de Delibes" (L. López Gutiérrez) publica en su libro sin otra pretensión que aclararnos lo que el escritor quiere decir cuando habla de un tazado.

Tazado. m. Persona que lleva la ropa raída, vieja o muy estropeada por el uso (DUE): "No me preocupó el asunto, pero apenas me metí en el pinar, un tazado que andaba a la miera me vino con el mismo cuento" (Diario de un cazador, p. 143).

Y aquí sigo, esperando vuestras objeciones a mis “disparatados” discursos, en:

Camporredondo, a 15 de noviembre de 2015.



domingo, 10 de mayo de 2015

Raer 2

Seguimos encontrando palabras “mejoradas” en el nuevo-viejo diccionario del Castellano Rural en la Narrativa de Miguel Delibes.

Si el camino es errado, cuanto más avancemos por él más lejos estaremos de la meta. ¡Vaya tontería que se me acaba de ocurrir!

Sin embargo, lo que se me acaba de ocurrir, creo yo, viene aquí como anillo al dedo.

A ver, comenzamos a caminar:

Raer: Perder resina. (Investigación de campo).

Así aparece en el Diccionario del Castellano Rural en la narrativa de Miguel Delibes editado por Fundación Instituto Castellano y Leonés de la lengua y en la Cátedra Miguel Delibes.

Seguimos caminando:

Raer: Perder resina el pino que recogerá el resinero con la raedera. (Investigación de campo).

Aquí aparece la “mejora” en el Diccionario del Castellano rural en la Narrativa de Miguel Delibes editado por ediciones Cinca. Ambas del mismo autor del texto.

Si cuando el “experto” al comenzar a caminar por el camino de la resina ha errado, por muchas vueltas que quiera darle jamás yo –que soy muy bruto- podré entender lo que quiere decir.

Como parece que andamos por caminos alejados de los del resinero, vamos a intentar desglosar las tareas que realizaba para la elaboración del pino negral (pinus pinaster) referidos a una temporada para la extracción de la resina. Para no ser pesado, lo que voy a decir está pormenorizado en “La pizarra de Gaude”. Incluso allí podéis contemplar al resinero realizando cada tarea.

El resinero comenzaba la temporada, para la extracción de la resina, allá por el mes de marzo, desroñando. Seguía, clavando. Continuaba, pica a pica, remondando. Seguía, remasando. Después, raía. Y finalizaba, el año que tocaba, recogiendo el sarro.

Como veis, la quinta operación que el resinero realizaba era RAER. Entonces ¿cómo se puede entender que raer sea perder resina el Pino?

raer.
(Del lat. radĕre).
1. tr. Raspar una superficie quitando pelos, sustancias adheridas, pintura, etc., con un instrumento áspero o cortante.


He querido recurrir al DRAE porque nos dice muy claro lo que es raer. Pero nos juega una mala pasada: no nos lo aclara del todo y así se presta a confusión. No nos dice: raer es raspar, con la raedera, la superficie de la entalladura para despegar la resina que, a lo largo de la temporada, se ha ido quedando adherida. Creo que esto sí que lo volvemos a explicar para facilitar la tarea a los posibles expertos que quieran aprovecharlo: El discurrir de la miera hacia el pote depende de la temperatura ambiente: a mayor temperatura, más licuada se mantiene la resina y mejor desliza hacia el pote. Pero a lo largo de la temporada, sobre todo al principio y al final de la misma, incluso por la noche, la temperatura desciende y la resina espesa y no desliza, no corre, se queda adherida en la entalladura. Esto, ni qué decir tiene, que es al final de la temporada (la temperatura desciende bastante y la distancia hasta el pote es mayor) cuando más resina va quedando pegada al pino, en su entalladura.

Termina la temporada y el resinero, al que le ha costado gran esfuerzo que el pino suelte su sangre, (resina) no puede permitir que a última hora se quede allí pegado parte de su esfuerzo. ¿Qué hacer entonces? Pues coger la raedera y, como si fuera una remasa más, raspar la superficie de la entalladura, remasar la resina así recogida, echarla a la cuba y dar por terminada la temporada; siempre que ese año no toque recoger el sarro.

Así que, resumiendo:

Raer.- Raspar, con la raedera, la superficie de la entalladura para recoger (remasar) la resina que quedó allí pegada durante la temporada.

O sea: rae el resinero con la raedera, y el pino no pierde resina por el hecho de raer. El pino pierde resina porque el resinero para eso le elabora. El resinero le hace cortes y el pino llora y pierde su sangre (resina). Sí que es cierto: el resinero, con raedera o con cuchillo y lata, recoge la resina y con ello se gana el sustento para su familia.

Y ahora puedo aseguraros que yo me he enterado de lo que es raer. ¿Y vosotros?

Camporredondo, 18 de abril de 2015.

miércoles, 8 de octubre de 2014

En Camisas de Once Varas: Azuela.

Transcribo, fielmente, lo que el DCT recoge en su página 258:

Azuela   n.f.  Herramienta compuesta de una plancha de hierro cortante y mango corto de madera. Sirve para desbastar, para apretar las cuñas o pescuño del arado romano y para `dar pica´ a los pinos.

Por la descripción, deduzco que el autor/a ha visto la azuela que el arador lleva siempre, o es aconsejable llevar siempre que se vaya a arar con el arado romano, sobre todo cuando las orejeras sean de madera (peligro de rotura) o como muy bien dice el diccionario, por si se afloja el pescuño… en fin que es un útil auxiliar muy interesante para muchas contingencias que se le pueden presentar al mozo-arador.

Azuela para uso de campo
Visto hasta aquí alguien podría preguntarme ¡hombre! entonces ¿por qué la crítica? Sigamos, sigamos. Pero creo que siempre será mejor que usted lo vea y así se evitan las explicaciones posiblemente erróneas que yo pueda presentar.

No estoy de acuerdo en que, siempre, una imagen valga más que mil palabras, pero creo que en este caso… sobran.
Hay más modelos de azuela pero el DCT se refiere a estas dos.

Azuela de resinero (dar pica a los pinos por Hugues)
Ahora reflexionemos: ¿usted se imagina al resinero remondando (dando picas a los pinos) con la misma azuela que el mozo de labranza hacía orejera nueva por rotura de la que estaba abriendo surco?

Yo, modestamente, creo que hay que ser un poco más riguroso en estas pequeñas cosas, máxime si, como creo, este diccionario está como diccionario de consulta en colegios e institutos. Se trata de formar a nuevas generaciones

Esto es lo que tenemos.

SI ES QUE EL MUNDO RURAL ES MUY COMPLICADO.

jueves, 18 de septiembre de 2014

En Camisas de Once Varas: Miera.

Según Cátedra Miguel Delibes:

Miera: Resina. Al pino se le hace un corte y se le coloca un pequeño cacharro o "cascolete" que recoja la resina. Cuando se ha recogido la resina y el corte se ha secado se le hace otro corte en otro sitio. Este trabajo era hecho tanto por hombres como por mujeres. (Investigación de campo).

Ya sé que me repito, pero es que hay una pequeña diferencia entre lo que fue la realidad de la obra de Delibes y lo que nos ofrece la Cátedra Miguel Delibes. Vean:

Miera.- Resina. Salvo cuando era a muerte, al pino se le abría una cara que se prolongaba los años convenientes (la campaña). Cada año se  elaboraba un tramo de 50x12 cm, al que llamábamos entalladura. Sobre la entalladura (no en otro sitio) se iban haciendo -en corte ascendente- una serie de cortes (normalmente uno cada cuatro a seis días y no cuando se ha recogido la resina”) para ir renovando la herida que, normalmente, como cualquier herida, tiende a cicatrizar. En la base de la entalladura se colocaba el pote para recoger la sangre del pino, o sea la miera. Y como final, en el tiempo en que Delibes escribió “Diario de un cazador” el trabajo de remondar no era hecho –al menos en el corazón de Tierra de Pinares- tanto por hombres como por mujeres, sino por hombres. Otra cosa es que en la remasa o recogida de la miera intervenía toda la familia: hombres, mujeres y niños.

El posible lector, creo, debe tener la opción de leer la interpretación libre del "experto", o lo que dice el pastor... Al fin y al cabo ¡qué sabrá el paleto!

Querido escritor: ¡vaya diferencia entre lo que usted escribió y lo que nosotros interpretamos ahora que no está!


DEBERÍAMOS RESPETAR LA OBRA DE DELIBES.

miércoles, 9 de julio de 2014

En Camisas de Once Varas: Entalladura.

Es mi propósito dejar aclaración allí donde aparezca una palabra que, bajo mi criterio, crea que es interesante. La palabra entalladura ya la hemos comentado en varios sitios dentro de “La pizarra de Gaude” pero no importa hacerlo otra vez más aquí en la Cátedra Miguel Delibes, que no dice algo que no sea, pero creo que para el poco versado en el tema resinero no le aclara suficiente lo que es:

Entalladura.- Cada año, dentro de la cara del pino, se elabora -o se elaboraba- un tramo de 0’50 metros en altura por 0’12 de anchura. Sobre este tramo, que llamamos entalladura, el resinero va haciendo sucesivas picas (cortes) a lo largo de la temporada. La cantidad de cortes lo dejamos en el aire ya que dependía del criterio o trabajo del resinero, pero la frecuencia venía a ser de una cada cuatro a seis días a lo largo de toda la temporada.

Creo que había que dar una explicación porque vean:

Entalladura
CH p. 145
(...) si a un pino de resina se le hacen cuatro caras, o como aquí decimos,
 entalladuras, en cinco años (...)
Entalladura:
Corte que se le hace al pino con el objeto de sacarle la resina. (Investigación de campo).


Así nos lo dice la Cátedra Miguel Delibes y cualquiera puede pensar que cada corte es una entalladura, cuando dentro de cada una se producen muchos cortes necesarios para ir renovando la herida por la que va supurando la resina.

ENTALLADURA: PALABRA RECOGIDA EN JERGA RESINERA.

viernes, 30 de mayo de 2014

En Camisas de Once Varas: Más palabras.

Siempre que nos parezca que es más práctico, y para el posible lector más cómodo, seguiremos usando el método de agrupar varias palabras en una misma entrada.

Vean:

Banqueto n.m. Trípode de madera, con dos o tres peldaños, que se utiliza como escalera para dar las picas bajas a los pinos. (Sic).
Página 737 de DCT.

¡Toma ya! Cuando el resinero da las picas bajas a los pinos se sube al banqueto (escalera). Y, cuando tiene que dar las picas altas, pues eso… se baja de la escalera y todos contentos.

Sí, ya sé que es un despiste, pero es que el diccionario lo que pretende es ilustrarnos sobre aquello que desconocemos y yo, que soy el ignorante, tengo que fiarme de lo que dice el maestro. Entonces, me he informado y vea usted:

Banqueto.- Trípode de varios peldaños –según la altura de la cara del pino- que el resinero usa para dar las picas altas.

Otra palabra:

Barrasco n.m. Corteza del pino. (Sic).

El DCT en su página 738 nos dice lo que es el barrasco y yo, que le tengo en la mano, digo que es la herramienta con la que el resinero quita la corteza al pino (la roña) en los años intermedios de la cara. El resto lo hace con el hacha (las bajas) y con la garrancha las altas.

No quiero añadir la foto del barrasco porque usted puede encontrarla en varios sitios, en esta misma pizarra.

Otra palabra más:

Campaña n.f. Periodo de tiempo equivalente a cinco temporadas. Es el número de veces y años que se puede trabajar en una cara del pino.
Observ.: Por lo general, un pino es trabajado cinco años en cada cara y su totalidad alrededor de veinte.(Sic)

Página 738 del DCT.

Y yo, que soy menos joven, digo:

Campaña.- Periodo equivalente a los años que se mantiene abierta una cara en el pino resinero. He visto caras hasta de siete entalladuras o años.

A la observ.: Multiplique usted doce caras (12) por siete, le dará el resultado de los años que llegó a estar abierto el pino resinero (pinus pinaster).

Otra palabra:

Cándalo n.m. Trozo grande de madera de pino cortado verticalmente que se usa para la lumbre. (Sic).

Página 738 del DCT.

Voy a repetir lo que dice el DUE que me parece muy acertado: “Rama de las intermedias del pino, preferida como combustible”. Quiero añadir que también se conocía como caña.

El trozo grande de madera de pino cortado verticalmente, sencillamente, era conocido con la palabra universal: leña. “Echa un trozo, o cacho, de leña a la lumbre”.

Una vez más digo: estoy en Camporredondo (VA) en Tierra de Pinares.

Una palabra más:

Chapa .n.f. Trozo angular de latón que se introduce en la ranura hecha en el pino con la medialuna y que sirve de canal a la resina desde el pino hasta el pote.(Sic).

Página 739 del DCT.

Y como el DCT insiste, yo también:

Chapa u hojalata.- Lámina de hierro o acero (nunca de latón) estañada por las dos caras, que se introduce en la ranura hecha con la medialuna en la entalladura del pino y conduce la miera hasta el pote.

Otra palabra:

Cándalo n.m. Astilla de madera de pino, empapada de resina con que se prende la lumbre.
Sinónimo viruta.(Sic).

Página 854 del DCT.

Si no hubiera sinónimo se podía admitir pensando en que pudiera ser astilla de tea; pero al ser viruta el sinónimo, no debe admitirse porque eso no es cándalo sino seroja, viruta o zarandaja, que es lo que saca el resinero con la azuela al remondar.

Para otro día, más.

CUIDEMOS EL LENGUAJE RURAL.


miércoles, 28 de mayo de 2014

En Camisas de once Varas: Varias palabras

Para no hacer “En camisas de once varas” interminable creo que es interesante agrupar algunas palabras en una misma entrada.

Ahí va la primera:

Derroñar v.tr. Quitar con la azuela la roña de la cara del pino que va a ser resinado. (Sic).
Página 741 del DCT.

Parece increíble que cuando escribieron esto pudiera estar dándoles la sombra de algún pino negral o resinero que es lo mismo. ¿Cómo es posible que el resinero quite la roña con la misma herramienta –azuela- con la que remonda? Bueno, será otro despiste. En todo caso la palabra derroñar es una forma de pronunciar desroñar, que se pronuncia peor.

Palabra siguiente:

Desroñar n.m. Descortezar el pino. (Sic).
Página 741 del DCT.

Aquí está lo que acabamos de decir y, aunque parezca mentira, en el diccionario están seguidas las dos palabras, las dos se refieren a:

Desroñar.- Quitar con el hacha, el barrasco o la garrancha, la roña de la parte correspondiente a la entalladura anual, al pino que va a ser resinado. Pero si a lo que se refiere el DCT es a quitar la roña al pino cortado se decía pelar.

Vamos con otra palabra:

Escañar v.tr. Podar las ramas bajas o secas de los pinos para que hagan copa. (Sic).
Página 741 del DCT.

Pues nada que objetar, si no fuera porque la verdadera palabra escañar –aunque las dos se emplean- se refiere a separar las cañas de la ramera olivada de los pinos (separar lo grueso de la rama para usarla como combustible del hogar).

Seguimos con más palabras.

Hojalata n.f. Trozo de latón en forma angular que sirve para recoger la resina y dirigirla hacia el pote. Va incrustada en la ranura hecha con la medialuna en la carne del pino. (Sic)
Página 742 del DCT.

Como vemos todo es correcto, si no fuera porque la hojalata nunca fue de latón sino, como muy bien dice el DRAE: Lámina de hierro o acero, estañada por las dos caras.

Otra palabra:

Muerto adj. Pino resinado. (Sic)
Página 744.

Cuando un pino es resinado es para que produzca resina, y mientras sangra está vivo. Sólo cuando se ha agotado toda posibilidad de abrirle más caras es cuando se puede decir que está muerto para la producción de resina. Sin embargo puede seguir, y de hecho muchos siguen vivos durante muchos años. Entonces:

Muerto.- pino seco o en proceso de desecación.

Vamos con otra palabra:

Ramera n.f. Conjunto de ramas pequeñas del pino que generalmente se queman en el propio pinar.(Sic).
Página 747 del DCT.

Los autores/as del DCT son muy jóvenes como se puede apreciar en su razonamiento anterior. Veamos por qué:

Ramera.- Conjunto de ramas cortadas del pino de las que no se han desprendido sus aciculares hojas (zarambujas) y que, tradicionalmente, se usaban como hornija para enrojar los hornos del pan, alfareros, caleras, glorias etc. Ahora ya tampoco se queman, vamos aprendiendo, aunque a base de palos de crisis.

Más palabras:

Tez n.f. Trozo de madera del pino muy impregnado de resina que arde muy bien. (Sic).
Página 749 del DCT.

El trozo de madera de pino impregnado de resina arde muy bien, esto cierto; pero ¿se refiere a la tea (madera teosa) o a la viruta, seroja o zarandaja fruto del trabajo del resinero, que es como se conoce en el corazón de la Tierra de Pinares? De todas maneras lo que he querido es reivindicar el nombre que en esta zona se da a este tipo combustible. ¿En otras lo llaman tez?

Otra palabra:

Torrollo n.m. Brote tierno del pino. (Sic).
Página 749 del DCT.

Porque dicho así puede prestarse a confusión vean:

TORROLLO.- Brote tierno del pino resinero. (Pinus pinaster)
Cuando estaba en sazón los niños lo comíamos.

Otra palabra:

Zaraguja/Zarambuja n.f. Conjunto de hojas de pino caídas del árbol. (Sic).
 Página 750 del DCT.

La zaraguja, zarahuja o zarambuja, como la conocemos en Camporredondo (VA) es, sencillamente, la hoja del pino caída o no, porque el conjunto de hojas caídas es el burrajo (en otros sitios barrujo).

Y para otro día: más.

CUIDEMOS EL LENGUAJE RURAL.



lunes, 31 de marzo de 2014

En Camisas de Once Varas: Cara.

Ahora que parece que volvemos al pinar para extraer la resina que nos ofrece el pino negral, creo que es interesante que dejemos las cosas en su justo sitio, pues parece que no tenemos demasiado claro lo que es la cara, la entalladura, la pica etc. Vean lo que nos dice el DCT en su página 739 respecto a:

Cara n. f. Corte que se hace, en sentido vertical, en el tronco del pino para que llore la resina.
Observ.: En la cara se hace una pica cada año, hasta un máximo de cinco, momento en que no produce más resina. Es el momento de abrir otro corte. La producción máxima de un pino es de 25 años, pero lo normal está en veinte. (Sic)

Y ahora viene el ex pastor metido a resinero y vean lo que dice respecto a:

Cara.- Conjunto de entalladuras que, en sentido vertical, se elaboran en el tronco del pino para recoger la resina.

Vamos con las observaciones del DCT: Sobre el tronco del pino se elabora una entalladura cada año, equivalente a 0’50 metros anuales. Sobre la entalladura se van haciendo sucesivas picas (a criterio del resinero) para ir renovando la herida y así facilitar el lloro. El número de entalladuras llegó a ser de siete, reduciéndose después a cinco por motivos de facilidad en su elaboración (en la pizarra podemos ver al viejo resinero indicándonos hasta donde llegó la cara en otro tiempo, 7 entalladuras). Indudablemente, a partir de la última entalladura el pino no produce más resina; lógico es, porque hemos dejado de elaborarle.

Es el momento de abrir, no otro corte, sino otra cara. ¿La producción máxima de un pino es de 25 años, pero lo normal está en veinte? Pues mire usted DCT, hubo pinos en los que se elaboraron 12 caras por siete años en cada una, o sea: 84 años produciendo resina. Cierto es que hoy es imposible, el perímetro de nuestros pinos no soporta más de cinco caras (hemos acelerado demasiado).

Espero haber dejado claro lo que son: entalladura, tramo de la cara que se elabora cada año para la extracción de la resina; pica: cada vez que el resinero remonda, sobre la entalladura, para renovar la herida; cara: es el total de entalladuras que se hacen en vertical, sobre el tronco del pino, que pueden ser las que se quiera ya que la resina se elabora en las aciculares hojas del pino.

Hemos hablado del tradicional método Hugues y de los años cincuenta de 1900.

sábado, 22 de marzo de 2014

En Camisas de Once Varas: Corazón.

No, no tengan miedo, no voy a aventurarme en las entrañas de los animales de sangre caliente; sería un riesgo enorme. Hablamos del corazón de los árboles que, según aprendí en la Escuela Nacional, es la parte central de la madera.

Bueno, vean lo que yo aprendí hace muchos, muchos años, sobre el tema…

Corazón.- Parte central de la madera del pino. A veces está un poco desviado y se dice que es de corazón excéntrico (no sé por qué ocurre).

Y ya no puedo decir más (uno tiene sus límites).

Vean lo que para el DCT es el corazón del pino, o eso dice en su página 740:

Corazón n.m. Parte interna de la carne del pino donde hay más resina. (Sic)

Quizás los autores/as del DCT tienen algún amigo o conocido que se llame Pino, de ahí la carne y la resina que, al fin y al cabo, es la sangre del Pino.

Pero hombre ¿cómo es posible que a estas alturas del siglo XXI aún asociemos el corazón humano con el del pino? Vean lo que hace 7 decenios me enseñó mi maestro de Escuela Nacional acerca de…

Corazón (del pino).- Madera central del tronco del pino, que le sirve de soporte para mantenerse en pie.

No puedo profundizar más porque no lo sé. Sí sé que la resina la busca el resinero en la capa más exterior de la madera, justo debajo de la corteza. Luego podríamos hablar del cámbium, del líber, etc. pero creo que por ahora basta con lo que ya hemos dicho: el corazón es la parte central del tronco del pino -en la que hay menos resina-.

miércoles, 5 de marzo de 2014

En camisas de once varas: Medialuna



El autor/a de la definición de esta palabra –me parece- que desconocía cualquiera de estas dos herramientas porque es cierto que las dos llevan el mismo nombre, pero, pensando un poco, se ve claramente que entre hacer la ranura el resinero para colocar la hojalata con la que dirige la resina hacia el pote, y tirar las piñas al suelo -el piñero- hay una distancia considerable aunque las dos prestan su servicio en el pinar: una en el albar (pinus pinea) o piñonero, y la otra en el negral (pinus pinaster) o resinero.

Dice el DCT en su página 282…

Medialuna n.f. Herramienta de metal que usan los resineros para hacer la ranura en la que va incrustada la hojalata, y para separar la piña de la rama y tirarla al suelo.

Porque nuestro afán es trasladar a nuestros nietos –lo más fielmente posible- el significado de las palabras que poco a poco van desapareciendo, recurrimos una vez más a la fotografía para que, además de la palabra, tengamos la imagen que dicen que vale más que mil.

Decimos…

Medialuna.- Herramienta cortante, en forma de uve, que el resinero usaba para hacer la ranura -en la base de la entalladura- para fijar la hojalata que dirige la miera hasta el pote.

También decimos…
Medialuna (también llamada gurbio).- Era usada –unida a una vara larga (pértiga)- principalmente, por los piñeros para trepar a los pinos, y para tirar las piñas de los extremos de las ramas.

Como podemos ver, las dos reciben el nombre de medialuna, pero son distintas y para distintos usos.