Aun pensando que es una página digna de ser emitida el día 28 de diciembre, algo tengo que decir.
¿Qué hace la gente en Calgary (Canadá) un miércoles a -25ºC? Todos los
miércoles hacen lo mismo: a las 19 h. (hora española) sintonizan por internet
EsRadio Castilla y León y esperan a que salga mi sección a eso de las 19:30.
Calentitos, en casa escuchan mi "Dialecto agrario" en el programa
"Es el campo de CyL". A todo el que me lo pide, le mando la
traducción del castellano rural al inglés de Canadá. Hoy, la palabra es
"hembra", la de la foto.

¡Pobres canadienses! además, se
lo “traducen” del castellano rural.
A lo que acabáis de ver y leer, le
sumamos lo que sigue, transmitido -vía ondas hercianas- por el señor Urdiales
Yuste en "Es Radio CYL" "Es el campo" "Dialecto agrario" el día 11 de enero de
2017, del que es autor. A la pregunta ¿qué es hembra en el dialecto agrario? el
experto responde:
Muy
buenas tardes. La hembra… claro, en Delibes, y más en “Diario de un cazador”
que es un libro de los de Miguel Delibes, es un diario de caza. Hay un cazador…
más o menos inventado, más o menos real. Pues la hembra para Delibes, es decir,
para un cazador es, en el contexto que yo lo he cogido de “Diario de un cazador”,
el reclamo de codorniz que imita el sonido de la hembra y así lo dice, lo
escribe, Miguel Delibes en diario de un cazador. Dice lo siguiente: “Zacarías
anunció que dentro de unas semanas empezará a salir con la hembra. No tengo
pepita en la lengua y le dije que el reclamo es una perrería”. O sea, la hembra
como reclamo, como el reclamo de la codorniz que imita en este caso el sonido
de la hembra, ¡ojo! también hay reclamos que imitan el sonido del macho. Bueno
creo que la gente puede intuir como se utiliza, por supuesto, o ya lo ha
utilizado alguna vez. Para que suene se le presiona como si fuese un acordeón.
De manera que hoy, si alguien no lo sabía, ha aprendido que la palabra hembra
también sirve para denominar el reclamo de la codorniz, de la hembra de la
codorniz.
Esto es lo que ha enseñado hoy el
“experto” a sus seguidores. Los seguidores de “La pizarra de Gaude” ya saben lo
que es hembra: él se lo ha enseñado hoy, a los que le siguen. Ahora viene el
paleto y nos dice: pues no, esto no es así. Si el señor Urdiales hubiera
leído el libro “Diario de un cazador”, de Miguel Delibes, se habría dado cuenta
que, el escritor, nos viene –y sobre todo continúa- hablando de la caza de la
perdiz con reclamo. ¡Ah! ¿Que no se lo cree el señor doctor? Pues le recomiendo
que lea -aunque sólo sea por esta vez- “Diario de un cazador".
No. Delibes, en este pasaje, no
habla de cazar codornices con reclamo: sino perdices.
No. El escritor no usa el
reclamo -artificial- que imita el canto de la codorniz, ni siquiera el de la perdiz. Usa
directamente la perdiz HEMBRA que es la que mejor imita el canto de la perdiz.
Y ¡ojo! que también imita el canto del macho, ¡pues claro coño! como que es el
MACHO de la perdiz que también se usa como reclamo y no vea usted como imita de
bien el canto del macho. ¡Es que son la leche estas perdices que imitan tan
bien! ¿Qué imitan tan bien? pues eso, joder, ¡el canto de la perdiz!
Y tercer no.- Ni para Delibes, ni
para un cazador, la foto “es reclamo de
codorniz que imita el sonido de la hembra”. El reclamo del que el
“experto” nos muestra la fotografía, es un artilugio que imita el sonido de la
perdiz, pero que no por ello se llama hembra, ni macho, a pesar de que -bien
manejado- reproduce los dos sonidos.
O sea, de momento, separemos a la
codorniz de todo este lío. La pobrecilla, en abril, y en aquel tiempo, aún no
había aparecido por estos lares.
Y viene la parte siguiente:
Zacarías ya hace unos días que tiene pensado en salir con la hembra a reclamo (caza
con reclamo) pero… ¿sabe el señor Urdiales Yuste con qué hembra? Pues con el
artilugio de la foto no, sino con la que hemos mentado… ésa, ésa: la perdiz HEMBRA. Ésta es la hembra para Delibes o para un cazador, como dice el
“experto”. Y esa es la hembra con la que Zacarías sale al reclamo.
Lo que ocurre al señor Urdiales
(experto en maltrato a la obra de Delibes y al lenguaje rural) es que le han
enseñado un artilugio que sirve como reclamo –manual, o sea artificial- para la perdiz y se ha
liado. Como me liaría yo si me dedicara a impartir clases sobre aquello que desconozco. Aunque aquí quiero arriesgarme un poco. Si yo, analfabeto de mí,
me dedicara a impartir clases, en colegios o institutos, fíjese lo que le digo: haría
mejor papel que el “experto” en la narrativa de Miguel Delibes y en el dialecto
agrario. Eso es lo que pienso, y a las pruebas me remito.
Y sigo. El aparato que el señor
Urdiales nos muestra como “hembra” es un reclamo artificial para perdiz que tiene
su nombre particular: BUSETO. No sé si con “s” o “x”… pero buseto al fin y al
cabo. ¿Nadie se lo ha dicho señor? Pues sí, este artilugio se llama así y puedo
decirle que había en mi pueblo cazadores que, haciéndolo sonar, parecía que cantaban
las propias perdices. Presionado de una forma simula el canto de la perdiz
(hembra) y de otra distinta imita el canto de la perdiz (macho).
Resumiendo:
Codornices no. Machos de perdiz era
lo que cazaba Zacarías, en este caso, usando como reclamo la perdiz (hembra).
Hembra no. El aparato para
reclamo se llama BUSETO. También puede ser que sea buxeto, pero eso no viene
ahora a cuento.
Y es verdad. Con el BUSETO, sabiendo manejarlo, se reproduce el canto de la hembra y del macho de perdiz.
Quiero dar los nombres de tres auténticos maestros en el arte de manejar la hembra… no, ¿en qué estaría yo
pensando? Quería decir el buseto: mi tío Emiliano, mi vecino Germán y mi primo José Antonio que… ¿qué
cree usted que dirían si oyeran que al buseto (reclamo mecánico) le llaman
hembra?
Bueno, creo que, con esto, los
seguidores del señor Urdiales y su “Dialecto agrario” que no lo supieran hoy
saben un poco más sobre este artilugio para la caza con reclamo que, aunque lo
usé, nunca fui maestro en su manejo: jamás atraje perdiz, hembra o macho, hasta
ponerlos al alcance de los perdigones. ¡Ah! Perdigones de plomo, no de perdices
pequeñas o grandes, que luego el “experto” me lo recrimina… ¡menudo es el “experto”!
¡Aguafiestas, que soy un
aguafiestas! ¡Mira que traer a colación el buseto a estas horas…!
Y aquí seguimos: al calorcito de
la calefacción y escuchando el “Dialecto agrario” para poder desfacer entuertos.
Camporredondo, 12 de
enero de 2017
P.D. Fuera de “concurso” quiero hacer un comentario: sabéis que no soy experto en nada… bueno, si acaso en el arte de pastorear ovejas (eso decían de mí en otro tiempo). Quiero decir que no soy -líbreme Dios- experto en Miguel Delibes. Pero sí lo he leído (tengo toda su obra), y os puedo asegurar que no recuerdo que el escritor haya cazado perdices ni, por supuesto codornices (excepto el día que en compañía de Zacarías cazaron con red y pito como reclamo de codorniz y acabó a tantarantanes entre los dos), con el buseto (hembra para el señor Urdiales). Sí ha cazado –aunque dice que no le gustaba hacerlo- usando como reclamo la perdiz y, en el caso de la codorniz -aunque en menor medida- con la propia codorniz y red o, como decimos en mi pueblo: rede.
¿Quiere esto decir que no cazara
con el buseto (hembra para el señor Urdiales) como reclamo? No, lo que quiero decir es que yo no recuerdo que
el escritor hable de ello en su obra. Y ahora sí: sanseacabó ¡Mira que soy pesado, joder!

